César Pindter
Cuento con estudios de diseño gráfico que he interrelacionado con el arte plástico y el diseño industrial. A los 16 años monté un taller de serigrafía, en donde comencé una carrera autodidacta dedicada a la indagación de modos, técnicas y soluciones frente a retos de carácter artístico y técnico.
Me dedico profundamente a conocer la parte oculta del diseño, que es aquella que permite ver el desarrollo y la funcionalidad, es como adentrarse en el reino íntimo de todo objeto; me gusta sumergirme con lupa y herramientas para conocer cómo es que las cosas funcionan como funcionan y cómo hacer que lo hagan de la mejor manera. Mi trabajo es como de un ingeniero que diseña a partir de la indagación natural del porqué de las cosas. Esta actividad me coloca en una posición de aprendiz constante de tiempo completo. El mejor motor creativo es la curiosidad enfocada, que se convierte en un momento catártico, adictivo y ávido por poder encontrar la mejor pieza posible para el mejor público posible.
Creo que la observación y la escucha atenta me permiten adentrarme en los proyectos que se me presentan; estoy siempre en persecución de algún desafío técnico que requiera, además, una solución estética.